Buenas tardes.
Mi historia es breve y maravillosa. Breve porque hace poco que lo tengo. Y maravillosa porque lo que tengo es mi niño. Pequeñito. Sonriente. Inquieto. Tragon etc….. . Que voy a decir. Desde que lo sostuve en mis brazos y me miró no tengo momento ni ojos para nada mas. Pobre de mi marido que se siente olvidado. Una de las cosas que más me acompaña en mi dia a dia es mi sofa. Lo compré para el verano del año pasado en OKSOFAS de Las Rozas y me ha servido para el final del embarazo y como no para despues de el. Me sirve para darle el bibe, para cambiarlo, para que duerma  la siesta deslizando los asientos mientras plancho. Por cierto tuve una ocurrencia. Para el tema de la siesta y en OK SOFAS me lo solucionaron porque como son fabricantes me hicieron unos cojines de cuarenta por noventa para que haciendo un cuadrado durmiera la siesta y no se volcara.
Cuando viene papi ya sabe donde encontranos. En el sofa. Alli lo esperamos y el se recuesta y lo mima. Despues le da el ultimo biberon y a la cunita.
Es nuestro momento. Me cuenta. Le cuento. Parece que siempre decimos lo mismo pero no es asi, siempre tenemos algo nuevo con lo que nos sorprende nuestro bichillo. No dura mucho porque los dos estamos cansados, el de trabajar y yo de querer a mi Nito. No puedo esperar mas de la vida. Ni quiero mas.
Gracias a OKSOFAS por colaborar un poquillo en ello.

Mi niño y mi sofá

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